Les doy la bienvenida a mi sombra, situada tras el árbol. Se trata del mismo lugar en el que me refugiaba cuando era pequeño, a llorar, cuando estaba muy enfadado, o simplemente a escapar. Sitúense bajo el gran ramaje de una jacaranda, sitúense en mi propia cabeza. Esto no son más que impresiones que se han sucedido en mi cabeza a lo largo de los últimos tiempos. Por fin he decidido darles forma, color y un sitio dedicado a ellas, que iba siendo hora. Saludos!

domingo, 22 de agosto de 2010

2010 (escrito el 7 de Enero)

Hacía tiempo que no escribía nada... y lo cierto es que estoy aquí, sentado en el cuarto que ahora es de mi hermano, el cuarto que durante mucho tiempo fue el mío... aunque parece que dicho tiempo no ha dejado huella por aquí... Estoy melancólico, para no variar, pienso que podría decirse que no tengo hogar, en Sevilla se supone que no estoy más que de paso, pero lo cierto es que en Las Palmas ya no cuento tanto sólo como hijo, sino más bien como invitado que viene cada 3 meses... (mea culpa, por otra parte...)
Pero, en esta ocasión, no escribo aquí para quejarme de mi nostalgia y melancolía, que no obstante existen en mí, sino que pretendía hacer un mísero resumen de lo que ha sido un año bastante bueno, por lo menos en general...
2009 ha sido un año en el que he vivido muchas cosas nuevas, y otras muy soprendentes, pero sobre todo ha sido un año que puedo decir que he exprimido al máximo. No dudo de que haya tenido mis momentos malos, y mis momentos peores, los cuales recuerdo cada día. Porque, sí, admito que me dolió un poco el corazón cuando el día 23 de Diciembre subí a casa de mi padre y no vi a mi niño recibirme, pero sabía que estaba ahí, su presencia durante tantos años no ha sido eclipsada con su muerte... Tanto es así, que en un impulso del subconsciente, al irme de casa, hice el amago de cerrar la puerta para que no se escapara... pero la realidad es que ya hace más de mes y medio que se me ha escapado, y le echo de menos...
Pero bueno, también he tenido momentos mágicos, momentos que son irrelevantes para cualquiera en este puto mundo, pero no para mí. Aprendí hace mucho tiempo a valorar las pequeñas cosas de esta jodida vida, pero también he aprendido que todo lo que está, algún día se va. Sólo digo que aprovechar los momentos, las personas, las cosas, eso es lo que nos hace ser algo, ante nosotros mismos y ante los demás.
Al fin y al cabo, la vida es como un árbol, una va creciendo, y a medida que crece, según las decisiones que se toman, uno va por una rama o por otra, puede que aciertes y te encuentres que vas por el buen camino; pero también puede que falles, y tengas que levantarte y dar marcha atrás para esta vez sí acertar en el camino escogido. Me alegro de muchas de las decisiones tomadas a lo largo de este año que ha pasado volando ante mi impotente mirada, y eso me hace estar orgulloso de ser lo que soy hoy, a 6 de enero del año que indica que llevo 2 décadas por estos lares... o casi...
Por último, sólo quiero desearles a todos un 2010.... uhm, no feliz, ni próspero, ni rico ni grandioso, sino un 2010 que recuerden como otro año más que forma parte de lo que van a ser, y de lo que son. Y cada segundo de cada minuto de cada hora de cada día de este año probablemente no será el último, pero algún día lo será, y en ese momento, será cuando recordar todo esto será importante. Cuídense amigos.